Integradores de audio e iluminación
Ya te preguntan por la pantalla cuando cotizas el sonido del salón o del templo. Hoy la mandas fuera o la rechazas.
Programa de aliados
Si diseñas locales, integras audio e iluminación, haces rótulos o construyes plazas, la pregunta te llega tarde o temprano — y hoy la estás dejando pasar o la mandas con alguien que después te brinca. Trabaja con precio de canal: tú le facturas a tu cliente con tu margen, nosotros medimos, suministramos, instalamos y respondemos por la pantalla.
Para quién
No buscamos revendedores de catálogo. Buscamos despachos y empresas que ya están dentro del proyecto cuando el cliente todavía no sabe qué pantalla necesita.
Ya te preguntan por la pantalla cuando cotizas el sonido del salón o del templo. Hoy la mandas fuera o la rechazas.
Tus clientes están cambiando lona y acrílico por LED. Es el mismo cliente, el mismo muro y tu misma instalación.
Defines el muro en el plano, mucho antes de que nadie busque proveedores. Nosotros te decimos qué cabe, cuánto pesa y qué acometida pedir.
Plazas, lobbies, corporativos y centros de convenciones: la pantalla entra en obra, no después.
Proyectos donde la pantalla es parte del montaje y no admite improvisación en sitio.
Cuando tu cliente deja de rentar y quiere la suya, no tienes que perder el proyecto.
Cómo funciona
La diferencia importa: no te pagamos por pasarnos un dato. Te damos un precio para que tú vendas, factures y conserves tu relación con el cliente.
Medidas del muro, a qué distancia estará la gente e interior o exterior. Con eso basta para empezar; si hace falta, vamos a ver el sitio contigo.
Pitch, medida real, resolución, consumo, peso y estructura. En tu formato o en el nuestro, con tu precio de canal por separado.
Le vendes a tu cliente al precio que decidas. La relación comercial es tuya, y así se queda.
Estructura, montaje, configuración y capacitación. Podemos ir como tu proveedor, sin nuestra marca al frente si así lo prefieres.
Dos años de garantía, refacciones en stock y respuesta en 24 horas en CDMX y Estado de México, 48 en el resto del país. Tu cliente no se queda solo, y tú no cargas con el soporte.
Un proyecto que entra por ti es tuyo. No le vendemos directo a tu cliente ni lo buscamos después: sin esa regla, un canal no existe.
Qué pones tú y qué ponemos nosotros
Vender una pantalla LED es fácil. Lo que quiebra proyectos es lo que viene después: la estructura mal calculada, el módulo que falla a los ocho meses, el contenido que nadie sabe cargar.
La relación, el proyecto y la factura a tu cliente. Y el criterio de diseño, que es lo que te contrataron.
Cálculo, suministro, estructura, instalación, configuración, capacitación, garantía y servicio. También la operación remota con sistema NovaStar, si tu cliente la quiere.
Puedes trabajar con quien quieras. Si nos ganamos el siguiente proyecto será por cómo salió el anterior, no por un contrato que te amarre.
Alta de aliado
El precio de canal depende del tipo de pantalla y del volumen, así que lo definimos contigo al darte de alta. No hay cuota, ni mínimo de compra, ni contrato de exclusividad.
Respuesta en menos de 24 horas hábiles.